

Mira el sol sobre el mar lejano
mira las gaviotas, su albo vuelo
un cielo sin nubes… lucero del alba.
Solo estas olas comparten con ellas
el espacio abierto de la libertad…
Que excelsa se expande a los cantos...
a veces acortando distancias,
que nos cobija en su gran manto,
sin medir espacios ni
inmensidad...
Llega a mis pupilas sutil hermosura
y hasta los pulmones me llega su aroma,
cientos de palomas surcando los aires
que levantan vuelo al amanecer…
Mágico arrebol que ilumina mejillas,
que inunda almas con mil colores
se siente en la caricia de brisa suave...
que tiernamente besa mi rostro...
Mira el astro rey sobre el mar azul,
amplia majestad… callada quietud…
Absorbe divino todos los secretos,
abraza a su pecho todos mis suspiros
Bello amanecer…
Despertando de un corto letargo
dejas atrás la oscuridad de la noche,
bañando con fina lluvia dorada,
las suaves olas en caprichoso filigrana...
¡Qué fino poeta no rimó sus versos!
¡Qué alondra canora no cantó baladas!
y leyó sus versos la joven morena,
y bebió el bohemio su última copa,
todo a tu hermosura, salida del sol…
emergiendo lentamente por el horizonte,
invades espacios cual guerrero triunfante,
inspirando a poetas a escribir sobre tu encanto...
o sorprendiendo algun trasnochado amante.
Númen obligado de cantores y locos
bella claridad de verso y canto galano.
Naces misteriosa, brillas con el sol.
Amanecer radiante, suspiro de abril,
quiero a tu lado pasearme hoy
por ver a mi amado sus ojos abrir…
NINFA DUARTE /
ROSENNA
29/10/04
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