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Las vaguedades de mi
alma tienen una raíz
remota,
que han tallado mis
entornos a golpes de
soledad,
lo presiento en el
silencio nocturno de mi
almohada,
me cobija una mañana
cubierta de rocío en el
andén...
Las vaguedades de mi
alma me miran desde un
espejo furtivo
que devuelve la imagen
siempre viva de un ¿por
qué?
las arrugas de mi frente
son profundos lugares
del ayer,
sobre un infinito sueño
colgado de mis párpados
ociosos...
Las vaguedades de mi
alma ya se han ido, ya
no están,
reviven esperanzas y el
coraje me arrebata,
suscribo en poemas un
nuevo destello de
esperanzas y rocío,
entre el verso y la
alborada inauguro una
oración...
Ahora tengo un espejo
virgen donde mi alma se
retrata,
preciosos senderos con
mojones fijos en lejanos
parajes,
consistencia firme,
cimiento sobrio y un
destello de luna,
las certidumbres de mi
alma ya encontraron su
lugar...
Un callado sitio,
atalaya perfecto y
silencioso,
sembrado de amores y
bellos espacios
abiertos,
vigía atento donde
aquietaron ya sus alas
las últimas vaguedades
de mi alma...
Asunción-Paraguay


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